Un 43,1% tampoco sabría utilizar un desfibrilador para responder ante un paro cardiaco.

Solo 4 de cada 10 adultos, un 39’2 por ciento de la población, reconoce sentirse capacitado para responder ante una parada cardiaca un porcentaje similar al número de ciudadanos (41,3 por ciento) que en caso de necesidad admite no saber utilizar un desfibrilador automático y que desconoce (34,7 por ciento) que el número único de emergencias europeo es el 112, según el informe ‘Conocimiento de la sociedad española en maniobras básicas de soporte vital y actitud ante las emergencias’ elaborado por la Fundación MAPFRE y la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES).

El estudio, basado en 1.500 encuestas, tiene por objetivo analizar el nivel de conocimientos en maniobras de soporte vital de la población española y su actitud general ante las emergencias y a puesto de manifiesto otros datos de interés como que el 75 por ciento de los encuestados considera «insuficiente» o «muy insuficiente» la formación que poseen los españoles en relación a primeros auxilios; el 38,5 por ciento ha tenido que prestar alguna vez primeros auxilios a una persona que lo necesitaba o que las situaciones a la que más se han tenido que enfrentar los ciudadanos es el desvanecimiento (63,5 por ciento), atragantamiento (43,8 por ciento), hemorragia abundante (35,6 por ciento) y parada cardiaca (18,4 por ciento).

En España se producen entre 15.000 y 20.000 paros cardiacos al año fuera del hospital, la tasa de supervivencia de este tipo de situaciones gira en torno a un 10%, «cifra que podría incrementarse entre 2 y 4 veces si el nivel de sensibilización y formación en maniobras de reanimación, soporte vital y primeros auxilios fuera mayor», informa la Fundación MAPFRE.