La asfixia por atragantamiento es la tercera causa de muerte no natural en España por delante los accidentes de tráfico. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2017, un total de 2.336 personas perdieron la vida porque un trozo de comida u otro objeto les impidió respirar y nadie logró ayudarles a expulsarlo. Solo por encima se sitúan el número de suicidios (3.679) y el de muertes por causas accidentales (3.057).

Para hacernos una idea, muere el doble de gente por atragantamiento que por accidentes de tráfico y unas 12 veces más que por incendios.

Actuar ante un atragantamiento

Este accidente o atragantamiento se produce sobre todo en niños y personas mayores y siempre ocurre de la misma manera: mientras se come, es decir, un trozo de la comida tapona las vías aéreas. En el mejor de los casos, nuestro cuerpo lo expulsa mediante la tos, pero ¿y si no ocurre? Si no se trata debidamente, la persona muere por asfixia.

Ante un caso de emergencia como este, no tenemos tiempo que perder. En primer lugar, sitúate al lado del sujeto e inclina su tórax hacia delante. Aplica varios golpes fuertes en su espalda. Si continúa ahogándose, tienes que ejecutar la maniobra de Heimlich:

  1. Colócate detrás del sujeto con uno de tus pies entre los suyos.
  2. Coloca tu puño en la boca del estómago del sujeto, debajo del esternón. No coloques el puño en sus costillas.
  3. Cubre tu puño con tu otra mano y ejerce una compresión rápida del sujeto hacia ti y hacia arriba (en forma de J). Repite estas compresiones hasta que el objeto salga.

Si la víctima es un bebé o una mujer embarazada, no realices esta técnica.

Qué no debes hacer ante un atragantamiento

  • Los golpes interescapulares (los típicos golpecitos en la espalda) pueden agravar la obstrucción, convirtiendo una obstrucción leve en una grave.
  • Nunca introduzcas las manos en la garganta para extraer el alimento u objeto. Podrías empujarlo más adentro y agravar la situación.

Más acerca de la MANIOBRA DE HEIMLINCH

  • Conocida también como compresión abdominal, diversos organismos internacionales recomiendan su utilización solo en caso de una obstrucción grave de la vía aérea, cuando la persona ya no puede hacer ningún ruido.
  • Mientras que, en una persona con una obstrucción leve, y que todavía puede toser, no se deben obstaculizar sus intentos por expulsar el objeto por sí sola.
  • En casos de embarazadas, personas obesas o muy grandes, la técnica debe modificarse por compresiones torácicas, siguiendo la misma dinámica que las compresiones abdominales.
  • La maniobra de Heimlich, sobre la cual Heimlich escribió por primera vez en 1974, tiene el mérito de haber salvado a muchas víctimas de asfixia.
  • El método consiste en envolver los brazos alrededor de la cintura de la víctima por la espalda, colocar un puño sobre el ombligo y empujar hacia adentro y hacia arriba.
  • Lo que se busca es provocar una “tos” artificial con el aire que aún queda en los pulmones. Esa tos será la encargada de expulsar el objeto o alimento.

 

Conocer la sencilla maniobra de Heimlich y aplicarla con rapidez puede salvar vidas. En nuestros cursos de primeros auxilios de El Primer Minuto te enseñamos como realizar la maniobra de Heimlich y como actuar en caso de atragantamiento o asfixia.