La mayoría podrían evitarse con conocimientos en primeros auxilios, tanto en el hogar como en ámbitos educativos como colegios, guarderías o centros deportivos

Por cada niño que muere en España a consecuencia de un accidente, 64 son ingresados en el hospital y 3.500 requieren algún tipo de atención sanitaria, según las conclusiones que se exponen en un informe del Observatorio de la salud de la infancia y la adolescencia impulsado por el Hospital Sant Joan de Déu.

El Observatorio de la salud de la infancia y la adolescencia Faros, impulsado por el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, ha presentado un informe que analiza la incidencia de los accidentes –caídas, asfixia, quemaduras, accidentes de tráfico e intoxicaciones- en la mortalidad y hospitalización de la población infantil en España.

Los accidentes que sufren niños y adolescentes constituyen un grave problema de salud. Son una de las principales causas de mortalidad en la población infantil española (la primera en el caso de los niños).

De los datos recopilados en este informe se desprende que por cada niño que muere en España a consecuencia de un accidente, 64 son ingresados en el Hospital y 3.500 requieren algún tipo de atención sanitaria o ve dificultada su actividad diaria.

Los atragantamientos y las intoxicaciones se dan con más frecuencia en los niños más pequeños mientras que al final de la infancia y al inicio de la adolescencia son más frecuentes los golpes contra personas y objetos. Las caídas y los accidentes de tráfico tienen un papel destacado en todas las edades.

El 10 por ciento de los niños sufre un accidente durante su primer año de vida, principalmente caídas, quemaduras o golpes. La tasa de mortalidad en España por accidentes en menores de un año es de 8 bebés por cada 100.000, una de las más altas de Europa Occidental. La asfixia por atragantamiento o por inmersión, los accidentes de coche, las caídas y las quemaduras son las principales causas de estas muertes.

Los accidentes son, por tanto, la principal causa de muerte en niños sanos mayores de un año. La ignorancia del peligro, la curiosidad, el gran impulso de autonomía y el alto grado de actividad son factores que explican el gran número de accidentes en niños. Por este motivo la prevención es, sin duda, la intervención que más vidas puede salvar.